Clasificación de 9.214 presos de Ecuador busca debilitar a los grupos criminales que operan desde las cárceles, según SNAI
El Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad (SNAI) inició con la primera fase de clasificación de presos de las cárceles de Ecuador. El Gobierno toma la medida en medio de un hacinamiento en los centros penitenciarios que llega al 42,33%. La clasificación de las personas privadas de libertad (PPL) se realiza de acuerdo con el riesgo que representan para la seguridad en las cárceles y con el objetivo de debilitar a los Grupos de Delincuencia Organizada (GDO), según informó el SNAI.
La primera fase del Plan Nacional de Clasificación Penitenciaria abarca a 9.214 personas privadas de libertad en seis cárceles del país con el objetivo de "fracturar las cadenas de mando de las organizaciones criminales desde el interior de los centros carcelarios". El total de presos en Ecuador es superior a 38.000, según los últimos datos oficiales. El proceso arrancó el 16 de octubre de 2026 en cárceles ubicadas en Latacunga, en Cotopaxi; Turi, en Cuenca, Azuay; Ambato, en Tungurahua; y Riobamba, en Chimborazo, contando con la participación coordinada de la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas y los cuerpos de seguridad penitenciaria.
El núcleo de esta primera fase radica en segmentar a la población carcelaria bajo criterios técnicos estrictos para neutralizar el control que ejercen los Grupos de Delincuencia Organizada (GDO). La distribución se divide en cuatro niveles de riesgo: Esta estructuración no solo apunta a reducir la capacidad de intimidación y coordinación de las mafias dentro de los penales, sino a optimizar los espacios orientados a la administración institucional y los procesos de rehabilitación social, según el SNAI. Durante el inicio de las intervenciones, el director general del SNAI, Mauricio Mayorga Vallejo, recorrió los centros penitenciarios para supervisar el desarrollo del censo y la redistribución de los internos.
"No es solo clasificar a la población penitenciaria. Es poner orden, debilitar las estructuras criminales que intentan operar desde los centros de privación de libertad y avanzar hacia un sistema penitenciario más seguro y bajo el control del Estado", destacó la entidad gubernamental a través del Boletín 045. El Ejecutivo ratificó que esta primera etapa marca el inicio de una reestructuración profunda del sistema de rehabilitación social en Ecuador, orientada a devolver el orden y la soberanía estatal a los centros carcelarios del país.