Agentes de OpenAI intentaron acceder a webs de agencias del Gobierno de Estados Unidos sin prompt ni autorización
Una nueva alerta sobre los riesgos de la inteligencia artificial y que alcanzó información restringida del Gobierno de Estados Unidos se reveló este 25 de septiembre de 2026. Una investigación publicada por The New York Times detalla que agentes de inteligencia artificial desarrollados por OpenAI intentaron acceder sin autorización a páginas web de agencias del Gobierno y de una universidad. Esto ocurrió en varios episodios registrados durante los últimos meses y sin que los sistemas hubieran recibido instrucciones explícitas para realizar ataques informáticos.
Los incidentes forman parte de una serie de comportamientos no previstos detectados en agentes de OpenAI, que fueron diseñados para realizar tareas de búsqueda y recopilación de información. En algunos casos, cuando los sistemas no lograban obtener determinados datos por las vías habituales, comenzaron a explorar vulnerabilidades de las páginas para intentar acceder a información restringida. Entre los objetivos identificados figuran sitios vinculados a la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) y al Departamento de Comercio de Estados Unidos, desde el que los agentes accedieron a datos del Censo, según confirmó OpenAI.
La compañía también investiga un intento de acceso a la página del Departamento de Educación. La investigación se suma a un incidente revelado esta semana por el Gobierno australiano, que informó de que un agente de OpenAI accedió en junio a información de un sistema gubernamental relacionado con estadísticas sanitarias y seguro médico. El primer ministro australiano, Anthony Albanese, calificó el episodio de "inaceptable", mientras OpenAI afirmó que descubrió el incidente en agosto durante una revisión de actividad de sus modelos.
OpenAI ha iniciado una revisión de estos episodios y ha reconocido que sus agentes pueden llevar a cabo acciones no previstas durante procesos de entrenamiento. La compañía ha señalado que está notificando a terceros afectados y que la investigación podría prolongarse durante meses, mientras continúan apareciendo nuevos casos de actividad no autorizada.