EE.UU. acusa a alias ‘Pipo’ de conspiración para traficar cocaína y narcoterrorismo, según documento desclasificado
Estados Unidos acusó formalmente a Wilmer Geovanny Chavarría Barré, alias ‘Pipo’ , de participar en dos conspiraciones relacionadas con el tráfico de cocaína, en un expediente federal que también menciona a Los Lobos y que fue parcialmente desclasificado en julio de este año.La acusación fue presentada el 15 de julio de 2026 ante la Corte de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Sur de California. El documento identifica a Chavarría como acusado y recoge dos cargos formulados por un gran jurado federal. El primer cargo sostiene que, desde una fecha no determinada y hasta 2022, en Ecuador, Colombia y otros lugares , Chavarría habría conspirado con otras personas para distribuir cinco kilogramos o más de una sustancia que contenía cocaína , con conocimiento y la intención de que esa droga fuera introducida ilegalmente en Estados Unidos.
El segundo cargo extiende el periodo de la presunta conspiración hasta aproximadamente el 16 de noviembre de 2025 . En este caso, el gran jurado acusa a Chavarría de conspirar para fabricar, distribuir y poseer con intención de distribuir cinco kilogramos o más de cocaína. La segunda acusación incorpora un elemento adicional.
Según el documento, Chavarría habría tenido conocimiento de que la organización identificada como Los Lobos había participado y participaba en actividades que el expediente califica como terrorismo, y habría tenido la intención de proporcionar, directa o indirectamente, algo de valor a personas u organizaciones vinculadas con esas actividades.La acusación identifica expresamente a Los Lobos en este segundo cargo. Sin embargo, las tres páginas desclasificadas no detallan qué cantidad de dinero o bienes habría entregado Chavarría, a quién, cuándo ni mediante qué mecanismo. Además de los dos cargos, el expediente contiene una solicitud de decomiso criminal .
Estados Unidos pretende obtener los derechos sobre bienes y ganancias que, según la acusación, hubieran sido obtenidos directa o indirectamente como resultado de los delitos atribuidos.La solicitud también contempla bienes que hubieran sido utilizados o destinados a facilitar las presuntas infracciones. En determinadas circunstancias, como que esos bienes no puedan ser localizados, hayan sido transferidos a terceros o se encuentren fuera de la jurisdicción de la Corte, el Gobierno estadounidense plantea la posibilidad de decomisar otros bienes del acusado hasta alcanzar el valor correspondiente. La acusación estadounidense aparece mientras el futuro judicial de Chavarría también se define en España.
El cabecilla de Los Lobos fue detenido en Málaga en noviembre de 2025 , después de haber llegado a España en 2022 desde Colombia con una identidad falsa, según los antecedentes proporcionados por las autoridades ecuatorianas.Chavarría tiene en Ecuador una condena de 16 años de prisión por tres homicidios ocurridos durante una persecución policial posterior al asalto a una entidad bancaria en 2010. La sentencia había sido declarada extinta en 2021 a partir de un certificado de defunción que posteriormente fue considerado falso y cuya inscripción fue anulada.En julio de 2026, la Audiencia Nacional de España aprobó su extradición a Ecuador. La decisión se produjo después de que los magistrados evaluaran las garantías ofrecidas por el Estado ecuatoriano sobre sus condiciones de reclusión.La defensa de Chavarría recurrió esa decisión y sostuvo que Ecuador no había presentado garantías específicas, individualizadas y verificables.
También argumentó que su entrega podría poner en riesgo su vida y cuestionó que la solicitud ecuatoriana pudiera estar relacionada con otras investigaciones abiertas en el país.Mientras tanto, en Ecuador, Chavarría es procesado como presunto autor intelectual del asesinato de Fernando Villavicencio , dentro del caso Magnicidio FV. Según la Fiscalía, el entonces líder de Los Lobos habría recibido el encargo de asesinar al candidato y habría intervenido en decisiones relacionadas con la ejecución del crimen. (I)