Arabia Saudita denuncia que los rebeldes hutíes atacaron La Meca, la ciudad más santa del islam, con un dron
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Arabia Saudita denuncia que los rebeldes hutíes atacaron La Meca, la ciudad más santa del islam, con un dron

La coalición militar liderada por Arabia Saudita para restaurar el gobierno de Yemen aseguró este miércoles 16 de septiembre haber destruido un dron lanzado el martes hacia la ciudad santa de La Meca por los rebeldes hutíes, grupo apoyado Irán que desmintió el ataque. El martes, la defensa aérea saudita destruyó "un dron hostil lanzado por la milicia terrorista hutí antes de que ingresara al espacio aéreo restringido de la capital sagrada" del islam, escribió la alianza en un comunicado, al destacar que la interceptación se produjo al sur de la ciudad. "La seguridad de las dos mezquitas sagradas y de sus visitantes constituye una línea roja", advirtió la coalición, integrada por Arabia Saudita y varios países del golfo Pérsico y África con el propósito de restaurar al gobierno yemení internacionalmente reconocido.

La Organización para la Cooperación Islámica (OCI) condenó de inmediato los "ataques atroces" que "profanan la santidad de los lugares sagrados y las mezquitas, y hieren los sentimientos de los musulmanes de todo el mundo". Los hutíes, que desde principios de septiembre han intensificado los ataques contra Arabia Saudita, aliada de las autoridades yemeníes reconocidas internacionalmente, negaron haber atacado la ciudad santa y denunciaron esas acusaciones como "una mentira trillada", dijo en la red social X uno de sus líderes, Hazm al Asad. Las autoridades sauditas habían emitido el martes por la mañana una alerta aérea para La Meca, la primera de este tipo en la ciudad más sagrada del islam, que recibe a millones de peregrinos musulmanes cada año.

La embajada de Estados Unidos en Arabia Saudita aconsejó el miércoles a sus ciudadanos reconsiderar cualquier viaje a Arabia Saudita y que, bajo ningún concepto, se acercaran a la frontera con Yemen. Los hutíes, aliados cercanos de Irán y pertenecientes a una rama del chiismo, tomaron la semana pasada el control de la costa yemení que bordea el mar Rojo, incluido el estrecho de Bab el Mandeb, lo que contribuyó a un aumento vertiginoso de los precios del petróleo que afecta la economía mundial. El príncipe heredero saudita, Mohamed bin Salman, y el presidente egipcio, Abdel Fatah al Sisi, llamaron el martes desde El Cairo a "garantizar la libertad y la seguridad de la navegación marítima" en esta ruta estratégica.

Este paso, que conecta a Europa con Asia a través del mar Rojo y el canal de Suez, muy transitado antes de la guerra en Medio Oriente, se ha vuelto aún más importante para Arabia Saudita, el principal exportador mundial de crudo, desde que Irán bloqueó el estrecho de Ormuz, al otro lado de la península arábiga. Su cierre tendría consecuencias "catastróficas", admitió el martes el Ministerio de Relaciones Exteriores de Catar. Por su parte, los hutíes aseguran que no existe ninguna amenaza para la navegación en el estrecho de Bab el Mandeb, salvo para los buques sauditas.

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