El Pentágono reconoce "escasez" de municiones por la guerra contra Irán a pesar de que Trump la había negado
El Departamento de Defensa de Estados Unidos reconoció que hay una "escasez" de municiones vinculada a la guerra con Irán en un reporte publicado el lunes 14 de septiembre, aunque el presidente Donald Trump lo había negado e incluso había pedido encarcelar a quienes reportaron la información. El pasado 25 de julio el diario The New York Times reportó, citando a funcionarios de la administración Trump, que Estados Unidos no podía intensificar su ofensiva contra Irán porque las Fuerzas Armadas norteamericanas temen agotar su inventario de misiles Patriot y otras municiones si las hostilidades aumentan. Según el Times, fue el propio jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine, quien le advirtió a Trump de que intensificar el conflicto con Irán dejaría al Ejército estadounidense sin defensas como los interceptores de misiles.
Los misiles Patriot son la primera línea de defensa de los aliados de Estados Unidos en el golfo Pérsico, que se han convertido en blanco de misiles y drones iraníes en esta guerra debido a que albergan bases y otras instalaciones militares norteamericanas. Trump negó inicialmente la información y dijo que Estados Unidos tenía suficientes municiones para continuar la guerra, y que "los filtradores" de tal información serían "cazados" y encarcelados. Pero un informe de la oficina del Inspector General del Pentágono publicado este lunes ratificó que la escasez es real.
"Los gastos en municiones durante la operación Furia Épica provocaron una escasez en los inventarios estratégicos y revelaron cuellos de botella en las industrias responsables de la reposición de las municiones", señaló el Inspector General en un informe sobre la operación estadounidense contra Irán. No obstante, el reporte destaca que el Departamento de Defensa ha tomado medidas para acelerar la producción. El informe también afirma que pese al uso masivo de interceptores, "los ataques iraníes dañaron y destruyeron cientos de edificios e instalaciones en bases estadounidenses en Kuwait, Baréin, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Irak, Omán y Jordania".
El documento, que abarca los meses de abril a junio de 2026, enumera los daños en la flota de aparatos estadounidenses por la guerra: cuatro F-15 destruidos, un F-35 dañado, siete aviones cisterna KC-135 dañados o destruidos, y "hasta 30" drones de ataque MQ-9 Reaper destruidos, entre otros. El documento calcula en "más de 50.000" el número de militares estadounidenses implicados en la guerra en el golfo Pérsico, desencadenada el 28 de febrero por ataques israelí-estadounidenses contra Irán. Las represalias de Irán y de sus aliados dañaron edificios diplomáticos en cuatro países: Irak, Kuwait, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, precisa el informe.