Armada coordina retorno de 28 tripulantes de barcos destruidos por su presunto vínculo con el narcotráfico
La Armada del Ecuador confirmó que coordina el retorno de 28 tripulantes de dos embarcaciones destruidas por el Comando Sur de Estados Unidos, que las señaló por presuntamente operar como parte de una estructura de apoyo a Los Choneros. Se trata de las embarcaciones ‘Conquista 2’, interceptada por las autoridades el 2 de septiembre de 2026, y ‘OM2’, intervenida un día después, el 3 de septiembre. De acuerdo con Estados Unidos, ambas funcionaban como estaciones flotantes de reabastecimiento de combustible para el tráfico de drogas en aguas internacionales del Pacífico Oriental.
Según la Armada, tras los operativos y la posterior destrucción de las embarcaciones, se coordinó el retorno de nueve tripulantes del ‘Conquista 2’ y de 19 del ‘OM2’. Extraoficialmente, se conocía que el primer barco transportaba a 15 personas, mientras que el segundo llevaba a 22. Al respecto, las autoridades señalaron que otros tripulantes continúan navegando a bordo de sus respectivas lanchas.
Posteriormente, está previsto que se encuentren con medios navales, que los acompañarán hasta el puerto de Manta. Se espera que todo el grupo llegue a ese lugar el 4 de septiembre. Tras conocer lo ocurrido con el ‘Conquista 2’, familiares de sus tripulantes acudieron a la Capitanía del Puerto de Manta para obtener información sobre el estado de sus seres queridos.
Según los ciudadanos, el operativo pudo tratarse de una equivocación, pues aseguran que la tripulación “estaba realizando labores de pesca”. Sin embargo, señalaron que existen otras embarcaciones con los nombres ‘Conquista 1’ y ‘Conquista 3’ y consideraron que la intervención pudo estar dirigida a una de ellas. Una de las operaciones más recientes ocurrió el 28 de agosto de 2026, cuando las fuerzas estadounidenses destruyeron el barco nodriza ‘Los Tres Hermanos’.
La tripulación de esa embarcación regresó a puerto en lanchas de arrastre y negó cualquier actividad ilícita. Sin embargo, las autoridades rechazaron esa versión y reiteraron que el barco funcionaba como una estación de reabastecimiento de combustible para actividades relacionadas con el narcotráfico.