"Espantapájaros, miserables": Esposa de Daniel Ortega arremete contra la oposición por iniciativa de la OEA para revisar situación de Nicaragua
La copresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, insultó el jueves 20 de agosto por segundo día consecutivo a los opositores en el exilio después de que la Organización de los Estados Americanos (OEA) convocara a una reunión de cancilleres para hablar sobre las amenazas de su mandatario, Daniel Ortega, de cancelar las elecciones. "Vade retro cachivaches y rueda fortunas. Sigan jugando.
Creen que pueden seguir jugando como lo que son, chicos malos de toda nuestra historia, pero son, como decíamos ayer, los espantapájaros y triquitracas, cartuchos quemados y vencidos", lanzó Murillo contra los opositores a través de medios oficiales. La copresidenta dijo que los opositores al régimen "no se cansan, o sí se cansan, pero de lo que no pueden cansarse es de andar pidiendo (...) apostar a que alguien alguna vez pueda tomarlos en serio, lo cual, por supuesto, no sucederá, porque ninguna persona en su sano juicio puede tomar en serio a eso que es basurero de la historia". La diatriba de Murillo fue provocada por una convocatoria urgente de la OEA para una reunión de cancilleres, aún sin fecha prevista, en donde se abordarán las declaraciones que hizo Ortega el pasado 19 de julio asegurando que en Nicaragua no se harían más elecciones.
Murillo dijo que la Asamblea Nacional nicaragüense, subordinada a la Presidencia, sesionará este sábado 22 de agosto para presentar los avances de una iniciativa de reforma constitucional que propone, entre otras medidas, ampliar de seis a siete años el mandato de la denominada copresidencia y establecer que el mismo sea renovable. Asimismo, para impedir la participación política de personas consideradas por el régimen como "golpistas" o "traidoras a la patria". Daniel Ortega gobierna Nicaragua desde 2007, en 2017 convirtió a Murillo en vicepresidenta y en 2025 en copresidenta.
Estados Unidos la acusa de haberse inventado el cargo de copresidenta sin elecciones, sin mandato y sin legitimidad. La pareja rige los destinos del país con poder absoluto y un fuerte control sobre la sociedad nicaragüense, sobre todo tras las protestas de 2018 cuya represión dejó más de 300 muertos, según la ONU. El país centroamericano debía celebrar elecciones generales en noviembre de 2026 pero enmiendas constitucionales ampliaron el periodo presidencial, por lo que estarían previstas para noviembre de 2027.
Ortega, sin embargo, dijo el pasado 19 de julio en un discurso: "Aquí no volverán a haber elecciones para que por allí intenten ellos (oposición) atrapar el Gobierno, atrapar el poder".