Condiciones macroeconómicas y estabilidad fiscal contribuyeron a mejorar calificación crediticia de Ecuador
El entorno macroeconómico que ha generado Ecuador, con un riesgo país estable, altas reservas internacionales, robustas exportaciones no petroleras, mejor manejo de las finanzas públicas, el retorno a mercados internacionales de capitales, entre otros factores, influyeron para que el país mejore su posición ante la mirada de organismos internacionales.Muestra de ello es la reciente calificación de la prestigiosa firma S&P Global Ratings, una de las agencias más grandes e influyentes del mundo, que elevó la calificación crediticia de largo plazo del país de “B-” a “B”, con perspectiva estable, tras seis años.Para el Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo, la calificación “representa un avance significativo en la percepción de la solvencia y capacidad de pago del país, luego de mantener durante seis años la calificación B-”.La calificadora mejoró la nota sobre Ecuador, principalmente, por los avances económicos y fiscales alcanzados por el Gobierno de Daniel Noboa.
Destacó la mayor estabilidad política, fortalecimiento de las finanzas públicas y exitoso retorno del país a los mercados internacionales de capitales en enero de este año.Además, la agencia resaltó el incremento de las reservas internacionales, que fortalecen a la dolarización. Entre enero de 2024 y julio de 2026, las reservas aumentaron de $ 4.200 millones a $ 11.300 millones.El buen desempeño del sector externo fue otro elemento que pesó en la valoración de S&P Global Rating. La firma resaltó el creciente superávit comercial no petrolero del Ecuador.En ese sentido, el Ministerio de Desarrollo Económico expuso que entre enero y mayo de 2026 las exportaciones de productos no tradicionales crecieron 17,5 %, “lo que demuestra que se ha diversificado la oferta exportable para generar nuevas oportunidades para productores y empresas”.La calificadora observó en los últimos dos años -durante la actual administración- que existe una mejora sustancial en las cuentas fiscales y cuentas externas del país, así como una posición de liquidez internacional muy sólida junto con la operación de recompra de deuda de este año.Todo esto reduce el riesgo de incumplimiento de las obligaciones que tiene Ecuador.El análisis de S&P Global Ratings describe que el país muestra condiciones para captar más inversión extranjera directa en sectores estratégicos, como energía, minería y petróleo.También apunta que se reducirán las necesidades de financiamiento y la deuda externa.El Ministerio de Desarrollo Económico expuso que “esta mejor calificación permitirá el acceso a financiamiento internacional en mejores condiciones para impulsar obras públicas que mejoren la calidad de vida de la ciudadanía”.Walter Spurrier, director de Análisis Semanal, comentó que la nota que recibió Ecuador es una buena noticia, porque refleja mayor confianza en la capacidad del país para pagar su deuda y sostener sus reformas, lo que reduce el costo del financiamiento en el exterior -tanto para el Gobierno como para el sector privado-.Además, puede estimular las inversiones y que internamente las instituciones financieras entreguen más crédito a los ciudadanos.No obstante, Spurrier observó que, según la evaluación de la agencia calificadora, persisten desafíos por el fenómeno del Niño, la situación eléctrica y reformas para atraer más inversión extranjera.Al respecto, S&P Global pronosticó que la economía ecuatoriana crecería alrededor de 1,5 % este año, condicionada por los posibles eventos climáticos.Spurrier comentó que la proyección anticipa eventuales consecuencias del fenómeno del Niño; sin embargo, hay que esperar a ver si aquello ocurre y cuál será su impacto.A la revisión de S&P Global le anteceden las evaluaciones de otras dos prestigiosas calificadoras internacionales, Moody’s y Fitch Ratings, que en enero y febrero de este año, respectivamente, también mejoraron sus calificaciones para Ecuador.
En el caso de Moody’s elevó la nota del país en dos niveles, de “Caa3” a “Caa1”. Mientras que Fitch Ratings subió la nota de la deuda soberana de Ecuador de “CCC+” a “B-”.Ambas evaluaciones, al igual que la de S&P, se produjeron en un contexto donde el indicador de riesgo país se encontraba en tendencia a la baja. Actualmente, este índice se mantiene por debajo del margen de 500 puntos, según datos del Banco Central.Fabián Carrillo, exviceministro de Finanzas, opinó que la mejora en la calificación crediticia reduce el riesgo percibido y facilita financiamiento en mejores condiciones, pero aún deben resolverse problemas laborales, jurídicos, de seguridad y energéticos para atraer más inversión y lograr un impacto económico real.Carrillo mencionó que la percepción internacional sobre Ecuador se ha ido trabajando desde años atrás, cuando el país volvió a tener una relación más cercana con organismo multilaterales, como el Fondo Monetario Internacional (FMI), que han ayudado con financiamiento en momentos clave.A ello se suma la apertura comercial, que los últimos años ha cobrado mayor impulso, con negociaciones y firmas de acuerdos con países estratégicos como China, Canadá, entre otros.Los expertos consultados coinciden en que el escenario macroeconómico se ha sostenido con medidas que eran necesarias adoptar, pero que antes no se las habían tomado por distintas razones, como la racionalización de los subsidios a los combustibles.
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