Policía desactiva bomba cerca de Cali y gobierno de Colombia alerta sobre posibles "actos de terrorismo" durante posesión de De la Espriella
La Policía colombiana desactivó el miércoles 5 de agosto una bomba colocada dentro de un autobús en una carretera cercana a Cali y el gobierno nacional alertó sobre posibles "actos de terrorismo" durante la ceremonia de posesión del presidente electo Abelardo de la Espriella, el viernes 7 de agosto. El gobierno colombiano ha desplegado unos 11.000 uniformados esta semana en la ciudad de Cali para garantizar la seguridad durante la posesión de De la Espriella, que ha convocado a varios mandatarios latinoamericanos, entre ellos al presidente ecuatoriano Daniel Noboa, para la ocasión. La Policía colombiana anunció en un comunicado el miércoles que "ejecutó de manera exitosa la Operación Prometeo" en la vía Panamericana, la principal del suroeste de Colombia, donde interceptó y desactivó de forma controlada "un vehículo autobús acondicionado con 420 kg de Nitrato de amonio en siete cilindros".
Este vehículo, que al parecer fue acondicionado por el Estado Mayor Central (EMC), la mayor disidencia de las FARC, "tenía como objetivo afectar instalaciones militares y policiales en Cali". "Esta acción terrorista era ordenada por alias Iván Mordisco (el criminal más buscado de Colombia y jefe del EMC) desde el Bloque Occidental Jacobo Arenas, con el propósito de sabotear y generar 'vigencia militar' durante el acto de posesión del Presidente electo", agregó la información. Durante la operación fueron incautados el autobús, los siete cilindros y las plataformas desde las que iban a ser lanzados.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, advirtió de que existe una amenaza "latente" de atentados el día de la ceremonia, a la que asistirán una decena de jefes de Estado. "Muy seguramente estos criminales pretenderían afectar este evento democrático con actos de terrorismo", dijo Sánchez a la emisora La FM. La ciudad de Cali es la capital del departamento del Valle del Cauca, una región golpeada durante décadas por la violencia guerrillera y el narcotráfico.
En 2002 la ceremonia de investidura del presidente de derecha Álvaro Uribe fue blanco de ataques con explosivos lanzados desde un barrio cercano al palacio presidencial en Bogotá. La guerrilla marxista FARC, que dejó las armas tras un acuerdo de paz en 2017, fue responsabilizada por esos hechos. Los artefactos no alcanzaron el lugar de la juramentación.
En Cali, un robusto contingente del Ejército y la Policía colombiana fue desplegado en la Comuna 18, una zona considerada estratégica para la seguridad del evento. Decenas de miembros del Grupo de Operaciones Especiales (GOES) de la Policía Nacional y un grupo de élite del Ejército, en coordinación con la Secretaría de Seguridad y Justicia de la Alcaldía de Cali, tomaron el martes por la noche esta barriada, ubicada a solo cinco minutos de la Arena USC de la Universidad Santiago de Cali, donde se celebrará la investidura con la presencia de dignatarios internacionales. Durante la intervención, los uniformados realizaron patrullajes en distintos puntos de la ladera, donde operan bandas delincuenciales.
La teniente Jennifer Rojas Rodríguez, del grupo antiextorsión y secuestro (Gaula) del Ejército, aseguró que las acciones hacen parte del plan integral para blindar la ciudad, capital del departamento del Valle del Cauca, durante la jornada presidencial. "Se trata de acciones de prevención y seguridad para garantizar que el viernes 7 de agosto la jornada de posesión presidencial transcurra sin contratiempos, pues tenemos todas nuestras capacidades desplegadas en toda la ciudad", indicó. La operación de seguridad cuenta con cerca de 11.000 uniformados de la Policía, el Ejército y la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC), encargados de custodiar la ciudad, las avenidas, el espacio aéreo, los cerros y el escenario donde se desarrollará la investidura presidencial.
"Estamos en esta zona de ladera porque estamos entrenados para llegar a cualquier rincón de la ciudad gracias a las capacidades especiales que nos permiten atacar a estos grupos criminales", dijo el subintendente Daniel Ariza Giraldo, del Grupo de Operaciones Especiales de la Policía Nacional. La ceremonia contará con la asistencia del presidente de Ecuador, Daniel Noboa; el rey Felipe VI de España, y los presidentes de Argentina, Javier Milei; Paraguay, Santiago Peña; Costa Rica, Laura Fernández; Panamá, José Raúl Mulino; República Dominicana, Luis Abinader; Chile, José Antonio Kast, y Honduras, Nasry Asfura. La Casa Blanca enviará a la ceremonia al fiscal general interino de Estados Unidos, Todd Blanche.