Terremoto en Japón: Rescatistas buscan sobrevivientes entre los escombros de centro comercial colapsado
Equipos de rescate buscan miércoles 29 de julio a personas atrapadas bajo los escombros de un centro comercial que colapsó en Japón tras el potente terremoto que sacudió el martes el sur del país y que dejó al menos 13 muertos y más de 100 heridos. "Han transcurrido más de 20 horas desde el desastre, pero aún hay personas esperando ayuda y es una verdadera carrera contra reloj", dijo la primera ministra, Sanae Takaichi, quien subrayó que varias personas continúan desaparecidas. Las autoridades desplegaron a miles de efectivos para ayudar en las tareas de búsqueda y rescate, explicó Takaichi, con unos 4.600 soldados de las Fuerzas de Autodefensa (Ejército), 2.000 pertenecientes a la Policía y unos 1.410 bomberos.
"Estamos evaluando la situación de nuestra capacidad de respuesta. Solicitamos a cada unidad operativa que continúe aumentando su personal y equipo", urgió la primera ministra. La mandataria mantuvo en 13 el número de fallecidos por el terremoto, que alcanzó el nivel máximo de intensidad, 7, en la escala japonesa y tuvo su epicentro en la prefectura de Kumamoto, en la isla de Kyushu, el martes por la tarde.
Entre los fallecidos hay tres personas que se encontraban en un centro comercial operado por la cadena Aeon, donde una explosión causada posiblemente por una fuga de gas instantes después del sismo hizo colapsar parte del edificio. Los techos y las paredes se derrumbaron, lo que dejó al descubierto su estructura metálica. "Varias personas más permanecen atrapadas dentro", precisó Takaichi, unas 10, según un balance anterior de las autoridades.
"La explosión ocurrió después de que se evacuara a los clientes y al personal", declaró un portavoz de Aeon, la empresa que opera el centro comercial. Ocho personas fueron rescatadas en el lugar, entre ellas cinco heridas, precisó un funcionario local. Los equipos de rescate también buscan sobrevivientes en la papelera Nippon Paper Industries en la localidad de Yatsushiro, donde el temblor derribó una gran chimenea.
El portavoz del Gobierno nipón, Minoru Kihara, señaló en una rueda de prensa que una persona murió en la fábrica y tres fueron rescatadas con vida. A los fallecidos y desaparecidos se suma un gran número de heridos, más de 200 solo en el Centro Médico Comunitario Yatsushiro Norte, según un portavoz del hospital. Asimismo, más de 9.000 personas se refugiaron durante la noche en centros de evacuación, anunció el gobierno.
La prefectura de Kumamoto ya fue escenario en 2016 de una serie de terremotos, incluido uno principal de magnitud 7 y otro dos días antes de 6,2, que dejaron más de 200 muertos y causaron importantes daños materiales de los que la región seguía aún recuperándose. Japón se asienta sobre el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, una de las zonas sísmicas más activas del mundo, y sufre terremotos con relativa frecuencia, por lo que sus infraestructuras están especialmente diseñadas para aguantar los temblores.