Estados Unidos anunciará nuevos aranceles para 60 países en los próximos días, anticipa funcionario del Gobierno de Trump
Además de anunciar impuestos del 50% a Canadá, el Gobierno de Donald Trump en Estados Unidos prepara nuevos aranceles a unos 60 países, que se implementarán en los próximos días, anticipó el martes 21 de julio el representante para el Comercio (USTR), Jamieson Greer, durante una entrevista a CNBC. Sus servicios han puesto en marcha investigaciones sobre ciertas prácticas comerciales, dirigidas en particular al trabajo forzoso, y se espera que las conclusiones se conozcan esta semana. En esa línea, Estados Unidos investigó a 60 economías, entre esas Ecuador, por la falta de imposición y aplicación efectiva de prohibiciones para la importación de productos elaborados bajo trabajo forzoso.
Estos aranceles, que podrían afectar a los principales socios comerciales de Estados Unidos, deben reemplazar a impuestos aduaneros temporales del 10% instaurados por el presidente Donald Trump tras la invalidación por la Corte Suprema de los recargos establecidos el año pasado. A fines de febrero la más alta jurisdicción estadounidense anuló buena parte de los aranceles impuestos por el presidente de Estados Unidos, al considerar que el mandatario había hecho una lectura anticonstitucional de un texto legal para justificarlos. La decisión no afectó los aranceles sectoriales, que apuntan en particular al sector automotor, el acero, el aluminio o el cobre.
Trump anunció entonces nuevos aranceles, basándose en otro texto que solo le autorizaba a aplicar este recargo durante un máximo de 150 días. Paralelamente, el USTR lanzó una serie de investigaciones que, en teoría, le permiten establecer estos impuestos de forma duradera. Se basan en la misma ley que permite justificar los aranceles sectoriales.
Así, a principios de junio, Jamieson Greer propuso, al término de estas investigaciones, aranceles de 12,5% a unos 45 países que, según sus servicios, no imponen prohibiciones a la importación de bienes procedentes del trabajo forzado. Para las economías que disponen de prohibiciones de este tipo, pero cuyos esfuerzos para aplicarlas se consideran insuficientes por parte de Washington -Canadá, Ecuador, la UE, Indonesia, México y Pakistán-, la administración Trump propone imponer una tasa reducida del 10%.